En pleno corazón de la Sierra de Aracena, feudo del cochino ibérico, se encuentra la finca “Monte San Miguel”, donde en 1.400 hectáreas pastan los toros marcados con los distintos hierros de la familia González Sánchez-Dalp.
Lo mejor de la tarde fue reencontrarme con el campo bravo y hablar de toros. Porque en las horas que estuve allí fue un lujo escuchar hablar a Pedro, el mayoral, escuchar explicaciones, recuerdos y opiniones de una persona que está junto al toro desde que nació. Mientras que íbamos recorriendo los cercados hablamos sobre las fundas en los pitones -en esta casa afortunadamente no las ponen-, de encastes, de ganaderos y de tantas otras cosas. Desde aquí le doy las gracias.
Con los problemas técnicos del blog se aplazó la publicación de este reportaje. A continuación os dejo unas cuantas imágenes que espero que sean de vuestro agrado.














4 comentarios:
Isa:
Que envidia al ver las fotos del toro en el campo. Yo te hablaría de mis recuerdos del toro castaño al que Manzanares padre corto las dos orejas, pero me gusrtaría más poderte hablar del Manolo González torero y del que mi padre me contaba maravillas.
Feliz Año para ti y para los tuyos
Como siempre un placer que dejes tus comentarios en el blog Enrique. Feliz 2011!
Vaya vaya con la señorita Molina. Haciendo campo en invierno, como los buenos toreros.
Un saludo y gracias por visitarme de vez en cuando.
Espero poder ir al campo durante el invierno, para disfrutar del toro en la dehesa y hacer alguna fotito.
Gracias por tu comentario Isidro. Un saludo.
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